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barbilampiño

Te compré clemencia porque habiamos inaugurado juntos ese amor silencioso, distante de jardin. 
La vida me brindó ventanas que no han dejado de abrir, ni los lamentos, Ni los dias de sol.
Fui al revistero pero solo vi paginas de historias que no podia contarte, y te compre diario de un seductor. Tienes vocacion de cuenta cuentos, pero no te lo dije, escuche todo lo que dijiste y tambien lo que no. Más belleza buscabas, más blancura y más infierno. Lo que dijiste a sus blancos oidos nunca me afectó, entonces te compre las nieves del kilimanjaro, porque soñe, no que me quisieras sino no quererte. 
Tienes vocacion de lluvia gris dijiste, y tome el lapiz y se congeló el conocimiento, nada aprendí y te compré un libro para fanfarrones.
La lluvia guia pueblos, la lluvia arrancó mi quilla  mi mastil, inundó mi galera y percudio los inviernos y compré aquel bello volumen color vino que envolví en papel rojo. Fue la epoca de poner en rojo todo. 
Tu color favorito es el rojo. Lo sé. Tu verano favorito no existe, lo se tambien. Tus lluvias evocan mujeres que estan lejos. 
Te compré la iliada, pero no debi. Elegi a copernico para ti, pero querias leerselo a una chica misteriosa, o no leerlo, dijiste que eran aburridos mis gustos. 
Te compre la insoportable levedad del ser. Es leve el amor? Es insoportable el amor? Si. claro que si. 
La tarde en que empecé a leer Fausto te dije que me encantaban los columpios, quedó interrumpido el libro. 
Tienes vocacion de cuenta cuentos dijiste, no sé si lo pensabas, pero no es cierto, porque los cuentos si no tienen finalidad no me interesan. Porque la lluvia guia presencias de varios mundos y eso no debe contarse. Porque ahora lo unico que quiero comprar es un manual de cafeteras para expreso.
El conde de monte cristo creo era el del envoltorio rojo. Mi mejor amigo recomendó El viejo y el mar, claro si es su favorito pero yo de pescador pues no te veía. Mi consciencia me recomendo poesia de la de Villaurrutia. 
Aquel año que juraste volver y no te atendí más el teléfono, asi que no supe si volviste compré un Dickens para que sufrieras un poco. Es intolerable que te quieran tratar como al plato de segunda mesa. Ahi estara el libro empolvado en el salon de tu tio benemerito jacob. Patriciaalejandra te dejó, se esfumó y a los quince días te compré el de Tolkien, no hubo guiño al sufrir ni al deterioro, la vida sigue facturando seres apagados y leves. 
Estoy pensando seriamente tomar ansioliticos. 

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