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tinieblas

Alguna vez empezamos a escribir una historia, la vieja y predecible historia de como se encuentran dos y se aman mas alla del entendimiento propio y ajeno.
En la bellisima confabulación que escribiste el infierno era el tiempo y el mundo ya establecido y ahi alguna lucha y cientos de aventuras quedaron, la historia que muchas veces dibujaste, el aliento del héroe empeñado en salvar a alguien, empeñado en alejarse de los que le han confiado todo por una especie de culpa apenas insinuada. En mi historia la pena y el sacrificio me hacen ver los trozos que formaban la vida. Uno de ellos la triste quietud porque todavía creo que sin este elemento no podrias disfrutar nada y el otro inmenso trozo que es la soledad. Todo cabe en la soledad. A partir de esta vida la neblina me deja ser mas conciente y mas persistente. 
No se necesita otro testimonio, como dijo nacho vegas, ya vivi sufrí y ame y todo para que? 
Las quebraduras de estos trozos estan afiladas, la vida es incandescente, el presente es el regalo que nadie quiere, nadie lo desenvuelve. Mis trozos como antes son tristeza, liturgia, soledad grabada a fuego en todas mis carnes.

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