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tenaz y sensitivo

Me levantaba antes de las cinco todos los dias para recoger el diario y el heraldo, tenia que terminar antes de las diez, pasar por el mercado, volverme a la casa, darme un baño y luego ir a la universidad. 
A esa hora, mis compañeros habian desayunado en forma, sentados comodamente en sillas a rayas,  parte de comedores y mobiliario lujoso, parte de casas ambientadas. Habian estirado sus manos burguesas para alcanzar los periodicos, habian visto con desprecio una que otra nota roja, habian visto a sus ligues en sociales, habian leido con interes la seccion de economia nacional. 
Pasaron los tres meses y la doña que me rentaba se dio cuenta que no iba a poder ponerme al corriente, me disculpe, nos pusimos de acuerdo en que le iba a pintar el exterior a cambio de quedarme algunos dias mas, en lo que encontraba otro sitio. Vivir era una palabra atrevida, siempre surfiando entre el comer una vez al dia, entre comprar un par de zapatos de cuero falso no muy anticuados, y los buenos momentos, tan pauperrimos como el forro de mis libros, un circulo de gente zarrapastrosa en un patio fumando y hablando de los intelectuales, del boom latinoamericano, de los compas que siempre pueden cubrir las necesidades de un adicto. Pasan tres meses y la historia de la negociación resulta un poco mejor con este casero, me quedo otro mes. Busco una casa de asistencia, una solterona que se cree francesa la lleva, no es una casa grande, pero hay chance de lavar todos los fines de semana, hay chance de tomar toda la leche que quiera. Sube el costo por mes, es algo normal, pero no he podido colocarme en ningun despacho y ya no hay ahorro. El dinero de la beca apenas me alcanza para el ingles, empiezo a buscar otra habitacion. Es mas facil acomodarte por la zona magisterial, son mas tacañas al servirte, pero tienes mas libertad, incluso la casa para ti cuando se van de vacaciones, pero si te quedas mas lejos es mas barato, asi que hay que considerar, soy como una lepra que la gente quiere sacudirse, en esta ultima casa, una de las mujeres se metio en mi cama, empezó  a tocarme y medio dormido y confuso le pregunte si era la casera, no escuche ninguna respuesta. La señora esta casada y tiene una amiga que coquetea descaradamente con ellos, pero no, nunca se queda a dormir no pudo ser ella, en fin luego de un rato, le dio verguenza y se fue.  Al dia siguiente debi actuar como si nada, no es la primera vez que me pasa, las señoras siempre quieren recibir esa clase de atención, salgo por la tarde de nuevo a buscar otro lugar para quedarme. 
Nunca he pensado en mi como un hombre atractivo, me miro al espejo y veo solo una criatura atrapada, los demas dicen siempre que soy irresistible, por mi cuerpo espigado y mis labios rosados, soy un estratega eso si, por eso se que al final, sea receptivo o no, el señor ya me odia y tendre que irme luego de algunos malentendidos. Ojala encuentre una casa como esta donde pueda preocuparme de conseguir la carrera, no del desorden, ni del hambre de las mañanas.
Esta fue la historia que me conto mi violador. 

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