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Carta a mi generación

Alguna de las lunas que vemos en el tiempo nos verá nacer de nuevo, aunque pertenecemos a quién nos enseñe libertad, hoy nos movemos en círculos como animales en cautiverio, esa sensación salvaje que habita en algún sitio del psique, nos vuelve también jueces y cuestionamos críticamente a aquellos que no obedecen al resto, por eso estamos rodeados bajo figuras de silencio. 

Somos atraídos por el ruido y perseguidos por el miedo, respiramos nuestras propias voces, porque hemos entendido que nada nos hacia falta para ser más completos, ese sentido de valoración nos lleva a lo simple, un bálsamo que cura repentinamente, pronto olvidaremos el antes que nos formó, el fenómeno que nos dejó atrapados, el momento que mató nuestra inquietud y otra vez, caminaremos sobre el eterno retorno para anestesiar la enseñanza de lo simple.

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