Muchas horas en el día no estoy y muchas horas en la noche no estas.
Pregunté si me llamaste, pero no escuchaste mi voz. Pregunté si te había gustado el libro de pasta dura que tienes en la cabecera, pero ya te habías dormido.
Pregunté si el próximo sueño iba a ser tuyo para ti o iba a ser nuestro, por la costumbre de preguntar pero realmente sin espera de la respuesta.
Pregunté a que distancia se acortan las costumbres
En que epístola encuentras esperanza, la de San Pablo a los romanos siempre me ha puesto más triste que un mapa de los lugares que no conozco.
En cuál timidez se te seco la piel?
Es otro primer paso, ya sabesdespués de un tiempo, ir, venir, salir y pedir sinceridad o no salir pero obtener
Relatos erótico deportivos, o no salir
Y pedir disculpas.
Entonces además de ser un prototipo de maíz tostado y cara redonda resulta que tengo
Cientos de esperanzas para cuando las palabras dinamiten la distancia.
Al abrir los ojos le pregunté a dios Si rezar siempre se debe hacer con las Palmas de las manos frente a la nariz o basta ese gesto de cuando te paras frente al refrigerador porque realmente se te antoja un postre.
Los caimanes se asustan al enamorarse. Los nidos se caen si hay mucho viento, siempre sucede que dormidos no somos sospechosos, sino culpables. ¿De quien era el tiempo que perdí ayer?
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