Te vi en una nube y quise perseguir tu sombra, había fuego en la media luna que luces menguando y una danza en tu decorado de mármol.
Cuando tu amor me bastó, dejé de preguntarme
Ton corps est une lettre ouverte à mon désir
Había una campana que doblaba por ti,
Ahora no hay nada más puro que tu mirada y el acorde que formas, con el interminable tempo que te late adentro.
Todas las ganas que esconde mi pecho,
me ayudan a no querer morir,
son cenizas de abandono
Y tu voz está en el aire,
Inspirando al lienzo que fragua vehemente a mi mano, tu gesto sin censura.
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