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Evocación


Y cuando vayas a casa recuerda que parte cernida de usted, va conmigo.

Querida, la vida da muchas vueltas te lo reitero, mi absoluto cariño se guarda insistentemente, quiere volver y te encuentra en poemas, te siente, y pues mira, te mostraré como de pronto me enamoré de ti.

Puesta, llevabas una sonrisa como media luna en tus ojos amables, al escuchar tu voz, sentí rápidamente tu nombre en mis labios y sin decirlo, hundiste latidos a mi corazón.

Mi pensamiento te secuestro, te llevó a lo más adentro e inasequible de razonar, así es, a mi imaginación, mientras intentaba vivir, en mi ser detonó caliente la nieve, irradio mi anatomía y las tripas comenzaron atacar con adrenalina, el cuerpo contenido en un estado pétreo, alucino un destello al salir tu voz como ola nostálgica de mar, me provocaría un recuerdo de inmensa felicidad en mi ira o mi amargura.

Y sin  alardear más, conocí tus bellas manos y sentí tu compañía de madre, entendí el concepto de dos seres divididos, aconteciere lo más cercano a un milagro y lo más viable a un imposible.

Mis sentidas ganas jamas te dejaron ir; ni los gusanos que profanarán mi tumba te llevarán; te podía jurar que ni siquiera mi alma conocerá cuanto hay de ti en mis adentros.




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