No te pude tomar como a un libro; pero si leer. El primer capítulo es el de las frases. Lo primero que te da la lectura es una sensación refrescante y lo último la desilusión.
Creo que en la forma de narrar esta la construcción del propio egoísmo.
Eres como esos empastes gruesos sin título y dices soy encantador pero no tan accesible. Dices cosas tan cotidianas que confunden. Es relevante confundirse.
Mis dedos avanzaron y siguieron leyendo, es un hombre de finales y no de puntos suspensivos. Impulsa y tolera, castiga e ignora, deja de mirar aún cuando tiene los ojos más gratos.
Voy en el onceavo pergamino. Me siento abrigada por el mito, la violencia de la vida y el dulzor de tus prendas. Espero que cuando seas un recuerdo duelas menos que "espero curarme de ti...", y menos sagrado que los cantos de Babilonia, porque ahora no se siente así.
Una arteria interrumpida eso es mi vida desde que te conocí, sangro sin saber por dónde y sin saber porqué.
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