Tu boca se viste de la mía
y juegan como dragones a la guerra,
mis dedos comienzan a cruzar
la muralla de un cuerpo infinito.
Hay serpientes rojas en tu cabeza
atrapándome cuando avasallo tu cuello.
Nos queda la insistencia de una historia
y un tiempo para el amor,
están encerrados en un ser,
Atados al deseo caótico entre masas,
pero, si vamos con la fuerza de querer,
estaremos eternos mientras seamos uno.
Y todo, se queda aquí,
en mis labios, en tu silencio,
mientras el corazón late al sí,
todo queda atrapado en nuestra piel.
E.
y juegan como dragones a la guerra,
mis dedos comienzan a cruzar
la muralla de un cuerpo infinito.
Hay serpientes rojas en tu cabeza
atrapándome cuando avasallo tu cuello.
Nos queda la insistencia de una historia
y un tiempo para el amor,
están encerrados en un ser,
Atados al deseo caótico entre masas,
pero, si vamos con la fuerza de querer,
estaremos eternos mientras seamos uno.
Y todo, se queda aquí,
en mis labios, en tu silencio,
mientras el corazón late al sí,
todo queda atrapado en nuestra piel.
E.
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