Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de diciembre, 2019

Hombre elegante con sombrilla.

Como siempre decías: no se sabe cuándo El adiós dejará la historia dividida en dos cuerpos. Me dejaste un día con el cuerpo  Girando en la vaguedad. Me dejaste y no oiré más tus afanes impacientes cuando tardo, no dirás tres veces no tardes,  no miraras más el reloj con flores de gamuza de mi sala. Es difícil que la crónica encaje con la prosa muerta. Un chico se separó de una mariposa Alirota, Fue monstruoso que siguieras acariciando  Mis manos, Y cada escalofrío se convirtió en dos veranos …..para olvidarte……. Me dejaste sin volver a ver Nenufares grises en tus manos. Vuelvo a ser ajena a la magia, E inmune a la elegancia. Me dejaste y no te pregunté porqué,  No me diste la excusa del no eres tú, No esperabas silencio  Pero lo aceptaste.  El boom de las lágrimas  Nunca me ha alcanzado  No se si alguna vez te arrepentiste,  El temblor de tu voz  Y las ínfimas llamadas perdidas  ...

tic tac

Estaba sentada junto a la puerta café de su casa. Donde se desarrollaba su vida. Quería tocar la puerta y encontrar sus ojos, pero no lo hice, luego de un rato y sin querer volver a la calle me senté. La norma social dice que lleves flores o vino, y dice que seas rimbombante si te vas a disculpar. Nos dice que lleves un arma cargada, mano firme y dejes el auto encendido si sólo vas a matar.  Eran cerca de las siete y pensé que saldrías de un momento a otro y ningún oso que hubiera tenido en la vida se parecería a eso. Pedirías una explicación y el arco de tus cejas hablaría de la sorpresa. Por fortuna puedo ofrecerte un café. Ir por un café es una tregua más que una invitación.  Las siete de la mañana es la hora que siento más ansiedad, la jornada está por empezar, un turno de trabajo en una oficina común donde la gente se divide en dos la que se desvelo y la que no. Me parece que a esa hora el tiempo vuela, siempre en minutos ya debes estar en otro lugar viviendo de o...

Dragones

Tu boca se viste de la mía y juegan como dragones a la guerra, mis dedos comienzan a cruzar la muralla de un cuerpo infinito. Hay serpientes rojas en tu cabeza atrapándome cuando avasallo tu cuello. Nos queda la insistencia de una historia y un tiempo para el amor, están encerrados en un ser, Atados al deseo caótico entre masas, pero, si vamos con la fuerza de querer, estaremos eternos mientras seamos uno. Y todo, se queda aquí, en mis labios, en tu silencio, mientras el corazón late al sí , todo queda atrapado en nuestra piel. E.

El que escribe lo hace del presente hacia el pasado. Sabe que el futuro es amalgama entre agua y aire.  El que escribe detalla pasiones propias y de otros. Encumbra la pasión más justa aunque sea ajena. El que escribe también conoce la fuerza de los golpecitos de la realidad. Reconoce la magia cuando esa realidad supera la expectativa y no puede ser indiferente, va y lo plasma, porque es bárbaro navegar en lo cotidiano sin una expresión del entendimiento propio.  El que escribe no sabe de límites, la duermevela, el frío en los huesos, la sed, la culpa sin castigo, el agotamiento del cuerpo, la pesadilla, el suplicio del olvido de otro. Deshumanizarse y luego caminar entre sus cenizas, eso y más le ha ocurrido. El que escribe puede frustrarse con el silencio y no rompe con él, en el fondo sabe que es el más fiel compañero.  El que escribe encontrará la forma de contarte su derrota y que no le veas vencido, de impresionante aún con su sencillez, de ...

Y la duda

Siempre he tenido la duda si el amor a primera vista existe, y que tipo de amor, lazo o sustancia es la que te une en un pensamiento a una voz (piel). La ponderancia de ese otro ser viene del anhelo de nuestro trapecista interno. Existe con remordimientos.  Existe con zozobra, ¿el qué pasará?, nos guía a muchos de otros. ¡Qué fortuna los que tiene otro suero en la vida! Eso que llama  valentía. Existe y tiene islas en el subconsciente.  Existe y es bello como las varitas de nardo. No existe; pero el ser humano quiere llevar en la memoria una tartaleta dulce para sus momentos de ayuno.  No existe, eres permeable.  No existe, lo único que puede enamorarte es el humor en francachela. No existe pero es humano dudar, y la duda siempre nos hace creernos más listos.  Somos fugaces pero nadie se resigna. 

Rendido

Se mantienen sentimientos frágiles en tu cuerpo que es un diario íntimo, y al fin te he encontrado, bajo cenizas de un cálido beso. Te descubrí y adoré tocar tus heridas, Me harás llegar a formar un mar, con toda la dulzura que me encierra tus brazos, y sigo aquí, rendido a tus labios.

6

Aquí va otro golpe me decía la vida,  tengo seis pensamientos y no sé cómo hacer para que te quedes en ellos,  vivo atrapado en un miedo, con el que un día el reloj que habita en mi cuerpo,  dependa de la arena que me ofrece tu tacto. Aquí hay una bomba entre narcisismo y monomanías porqué soy adicto al desorden y a la lejanía.

Letanía

La apariencia me incita a coger un número al azar y cuando me sentencia una muerte, juego en las sombras a buscar tu cariño, y es que la oscuridad me hace imaginarte como el amor que siempre busco. Hay un eterno infierno si me miras, ya es un error marcar mi laberinto en tu espalda, porque la llaga que había en mi pecho es ya la cicatriz de un duelo. Con el alcohol he aprendido a curarme de tu risa, cuando tu aliento me recorre por el pensamiento, todo se vuelve agonía y me dejo matar por el recuerdo que dejó nuestro último encuentro.

Bereshit (Rebeldes)

Imago Dei <<El hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios>> Esta premisa fundamenta nuestra representación divina e intenta decir que poseemos una dignidad que nos vanagloria como un ente de racionalidad perfecta, es la misma que nos tiene atados a una idea de libertad irrisoria. Vivimos una historia que ha sido dominada por muchas causas, nuestros sentimientos se columpian delicadamente, porque somos la raza humana, esa que se enfrenta a respirar aires del pasado,  y son un testimonio auténtico, de que la rebeldía es esa reencarnación, de nuestro hábito complejo de  no doblegarnos y ser frágiles ante la locura pues, estos mismos sentimientos son una carta abierta a roer con nuestros instintos, para suprimir lo que con lentitud recorre nuestra profundidad. Jonathan Cada hombre se forma como una esperanza de paz, pero apenas nacemos nos envuelve la amnesia. Cada hombre mira a si mismo tratando de imaginar cuál era el cometido, cuál era el trato ...